7/13/2013

7º capítulo, fanfic Mr. Destiny

Holaaaa, lamento la tardanza, pero me estaba emocionando con un nuevo drama xDD y también con una nueva idea para el blog que pronto se hará. Este capítulo seguirá el hilo del problema de GD y TOP. Él acaba de descubrir que su mejor amigo era gay y que encima está enamorado de él... el pobre no sabe qué pensar. Ok, fue difícil meterme en la cabeza de un hombre, pero mi personaje es más bien noble, TOP es un hombre que lejos de su apariencia fría y distante es muy agradable, sincero consigo mismo y noble, ya se verá. En fin, aquí el cap:





¿Cómo es posible? Hasta ahora me lo preguntaba. Es algo imposible, algo que uno no podía quitarse de la cabeza. Eran tantos los sentimientos encontrados que dolía. ¿Cómo podría llamar a la sensación que mi querido amigo, mi hermano, me había provocado hace ya un par de semanas? Era tal el grado de confusión al que llegué que le evité durante todo ese tiempo desde que pasó lo ocurrido. ¿Me quería? Bien, lo sabía… pero ¿cómo un amante? Eso desde luego que no. No sabía bien como sentirme, simplemente sentía. ¿G-Dragon quererme? Desde luego que no… Pero yo no soy de los que se mienten a sí mismos, GD me dejó claro lo que sentía por mí ¿Verdad? Pero ¿qué era este sentimiento? Aunque quería corregirme, pararme, ¿qué podía hacer? Jamás había estado en una situación parecida. Yo quería con todo el alma a mi mejor amigo GD, como a un hermano pequeño, nunca, creo yo, tuve sentimientos de amor por él (no de ese entre parejas). Resulta que ahora, la persona que creo que es la más importante de mi vida, me besa y ¡ta-chán! Está enamorado de mí. ¿Cómo podría haberle dicho algo en ese momento de shock? Y si fuese el caso… ¿qué demonios le habría dicho? ¿No te quiero? ¿No eres mi tipo? ¿Eres un hombre? ¿Eres mi mejor amigo? Maldita sea, no podría haberle dicho nada y sé, de verdad que lo sé, que él sufre. ¿Por qué habría de decirle algo que le haría daño? No podía ser un egoísta y dejar de pensar en él porque ¡demonios! Siempre había pensado por él, era como un padre. Pero en estos casos ¿qué se hace? Jamás he vivido algo parecido y espero, con todo mi ser, que mi querido y gran amigo GD no salga herido de ningún modo. Yo… yo no sé lo que quiero. Sé que no le quiero de ese modo, no le amo así como él a mí. Cuando me besó ni tan solo sentí que era algo repulsivo, tal vez debió ser la infinita sorpresa y asombro que me provocó. Olvidé por completo a Mi Ho que había estado conmigo allí, delante de mí, habíamos estado conversando sobre GD, ella me confesó que le gustaba y yo, sin poder callármelo, decidí contarle que era gay. Justo en ese momento, en ese preciso instante GD apareció, y en su mirada había fuego. No, no estaba enfadado, creo que eran celos, o ¿pasión? GD siempre fue muy apasionado… Esto iba a volverme loco. Estoy terriblemente confuso y me siento… mal ¿bien? No, mal. Mal por él, pues sé que no será correspondido y le dolerá, por mí, no sé qué pensar.
-          ¿De este color también? – dijo un hombre alto detrás de una caja registradora.
-          Sí, ese de rayas verde también.  – respondí con una sonrisa amable.
-          ¿Los tres entonces? – dijo envolviendo tres pulseras de hilo.
-          Sí. Quiero las tres.
-          Muy bien, aquí las tiene. – pagué, las recibí y me fui.
Había pensado ir hoy a recoger a GD, la incertidumbre por saber cómo estaba me mataba. Necesitaba saber que estaba bien, soy un sufridor, sé que me preocupo demasiado, pero al fin y al cabo, gay o no gay, enamorado o no de mí, seguía siendo mi amigo, seguía siendo GD. Cogí el coche y me dirigí al campus. Esperé en la puerta parado y, como de costumbre, muchas chicas venían descontroladas por qué les firme algún autógrafo.
-          ¡Oppa! – gritaban como locas. Las gafas oscuras no eran suficientes para ocultarme…
Mientras firmaba levanté la vista y allí le vi. Estaba parado mirándome, con algo de curiosidad pero había más cosas en su mirada, en su gesto. ¿Tenía… miedo? ¿Duda? ¿Incertidumbre? Tenía demasiadas emociones e iba cambiando a medida que se daba cuenta de que yo le observaba también y que estaba allí por él. Me alejé de las chicas de alrededor y me dirigí a él. Miré fijamente sus ojos tristes y me dolieron a mí también. Solté el aire que llevaba reteniendo en un suspiro. Él desvió la mirada de mí y estaba casi seguro de que se iba a ir pero le cogí del brazo derecho. Hice un gesto que, estaba seguro, comprendería. Era para que me siguiera hacia un lugar alejado para conversar. Debía explicarle que no pasaba nada, que no me separaría de él, que no le odiaba por nada. Le arrastré hasta unos arbustos cerca de allí. Nos colocamos de modo que nadie nos veía y tampoco era muy concurrida esa vereda del campus. Me miró fijamente y me ofreció una sonrisa amarga, unos ojos tristes.
-          Hola. – susurró.
-          Hola – dije también. Nada más. ¿Qué más podría decirle? No se me ocurría nada, ni cómo empezar…  - Gd yo…
-          No es verdad – me interrumpió.
-          ¿Qué? – dije anonado.
-          He… lo he pensado muy bien – dijo lentamente, suspiró y miró directamente a mis ojos – he llegado a la conclusión de que todo es mentira. La verdad… no sé que fue exactamente lo que me pasó. Te juro que… estaba confuso. No… no tengo sentimientos por ti. No quiero que te preocupes por nada, yo no… no te quiero. No me gustas.
-          ¿Qué… qué estás diciendo? – dije totalmente confuso.
-          Lo he pensado muchísimo. Sé que tal vez suene raro porque ni siquiera conversamos sobre el secreto que te oculté, que soy homosexual. Es verdad que sea gay, es solo que no encontraba las palabras… yo… yo te juro que iba a decírtelo… no encontraba nunca las palabras, el momento… te juro que… - comenzó a tartamudear.
-          No me jures más. – le dije poniendo mis manos en sus hombros. – no tienes por qué darme explicaciones sobre aquello. Yo… también estuve pensando y, aunque algo me moleste que no hubieses confiado más en mí, no creo tener el derecho de decirte nada sobre que me ocultaste aquello. – sonreí.
-          Bien – dijo sonriendo menos triste. – entonces, ahora que sabes sobre mi homosexualidad, debo pedirte perdón sobre lo que pasó en clase con Gu Mi Ho. Yo no quería besarte. Solo fue un momento de… locura. Me equivoqué. No sé lo que me pasó. Pero ahora sé que no tengo sentimientos por ti. Puedes estar seguro de que no te quiero de esa manera. No has de preocuparte.
-          No me preocupo – dije aliviado de oír esas palabras – ahora, me siento bien con esto. – me había quitado en cierta parte un peso de encima.
-          Bien – dijo satisfecho.
-          Y no tengo nada que perdonarte. – dije muy seguro – ahora ¿Estamos en paz? – bromeé.
-          ¿En paz? – rió – me alegra que esto se aclare. – dijo pensativo – ahora tengo clase – había algo de tristeza en sus ojos aún – nos vemos en una hora ¿sí?
-          Claro – dije ¿tenía clases a ésta hora? – Te veo luego. Adiós.
-          Bye – sonrió una vez más y se fue.
Entonces… ¿debería de estar bien? Debería de estar gritando de alegría ¿verdad? ¡Debería de alegrarme porque GD no sufre, no me quiere y yo no he de preocuparme por nada más! Debería de dar gracias al cielo. Suspiré y sonreí levemente. Esperaría una hora de clase más y luego iríamos juntos a casa.
-          TOP – gritó alguien con una sonrisa desde lejos. Era Gu Mi Ho.
-          Mi Ho – dije cuando ella después de correr estaba frente a mí.
-          ¿Has hablado con GD? – dijo respirando agitadamente del spring que acababa de dar.
-          Sí, todo está aclarado. Fue un malentendido – dije sonriendo.
-          Vaya, eso pensé también. – dijo alegre. Sonrió y me cogió de la mano. – ¿Vamos a tomar algo? Llamaré a Eun Chan y a Hyun Joong, deben de estar por aquí.
-          Pero… ¿no tienen clase los de comunicación audiovisual ahora? – dije. GD hace pocos minutos se acababa de ir.
-          ¿Nosotros? – preguntó – no, hemos acabado todo por hoy.
-          Pero es que GD dijo que tenía clases – dije confundido.
-          ¿GD? – preguntó, pensó un momento y abrió ligeramente la boca como entendiendo, se aclaró la garganta – creo que… oí algo de que tenía clases especiales de… algo – dijo, frunció las cejas tratando de pensar.
-          ¿Algo? – enarqué una ceja.
-          Sí, algo oí – sonrió – bueno no es nada, saldrá en una hora supongo. Vamos a alguna cafetería del campus. - Cogió mi brazo y me arrastró literalmente hasta el centro de restaurantes y cafeterías.
-          Aquí todo está buenísimo. – dijo con una sonrisa. Se sentó y me obligó a sentarme también. Cogió el teléfono móvil y marcó un número. – Eun Chan ¿En dónde estás?... Oh, ok… sí, está conmigo TOP… sí él mismo – rió – ¿está ese idiota contigo?... sí que venga también… está bien… ok, ok que venga él también y… ¿Park Shin Hye? Sí, sí, cuantos más mejor – rió de nuevo – Vale… aquí estaré… sí, donde siempre… ajá. Bye. – colgó. – ahora vienen. ¿Quieres ir pidiendo algo de momento?
-          No – dije sonriendo. - Está bien así.
-          Como quieras – dijo ella – yo quiero un rico Manhiatto. – sonrió. Hablamos un rato sobre lo que GD me comentó hace unos momentos. Lo comprendió también y escuchó mientras sorbía un poco su bebida que ya la habían traído. Le conté todo. - ¡Eun Chan! – gritó, a lo lejos venía su amiga, otra chica menuda y un chico más. 
-          Mi Ho – dijo Eun Chan sonriente y alegre como siempre la había visto – TOP – dijo con una enorme sonrisa.
-          Hola – saludé. Saludé también a los demás que se sentaron con nosotros en la mesa. El chico era  Kim Hyun Joong, la chica Park Shin Hye. De repente Gu Mi Ho gritó a alguien que vio pasar cerca de allí. – ¡Philip! Ven aquí. – se lo decía a un chico 1.65, definitivamente extranjero, rubio de ojos azules, un rostro adorable, una piel blanca muy cuidada, lucía una ropa muy a la moda.
-          Siéntate con nosotros – dijo Eun Chan.
-          Hola – dijo el rubio con cierto acento extranjero.
-          Él es Philip – dijo Mi Ho – se acaba de unir a nuestra clase de comunicación audiovisual, viene de Nueva York.
-          En realidad mi padre es neoyorkino y mi madre es coreana.
-          ¿Cómo es que entonces heredaste unos ojos azules? – dijo Eun Chan con curiosidad.
-          Pues porque uno de mis abuelos maternos también era neoyorkino.
-          Vaya, qué curioso – decía Gu Mi Ho mirando sus ojos detenidamente. El chico era adorable, pero también atractivo. Tenía las cejas depiladas y una piel perfecta, su cabello rubio resplandecía y un mechón rizado colgaba sobre su frente. Sus ojos eran como el mar azul.
-          Es interesante – dije yo también. Me acerqué y me presenté ante el chico que me miraba maravillado y con ¿Respeto?
-          TOP ¿de Big Bang? – dijo casi como una de esas fans histéricas a punto de estallar.
-          Así que me conoces – dije con esa sonrisa amable que guardaba para todos.
-          Desde luego – dijo sorprendido, ahora parecía más relajado, solo estaba emocionado – me encanta el grupo, y las canciones, y los integrantes y… ¡todo!
-          Vaya ¿cuál es tu favorito? – dije sonriendo.
-          Eso es obvio – dijo, se miró las manos y sonrió inocentemente – GD.
-          Eso sí que es bueno – dijo Eun Chan – no asistió a primera hora así que no le viste.
-          ¿No asistió? – pregunté ¿por qué GD no asistiría a clase?
-          ¿Quién? – dijo Philip curioso.
-          GD – dijo Mi Ho, se encogió de hombros – no le viste, va a nuestra clase.
-          ¡No! – dijo con clara emoción en el rostro.
-          ¿No? – dijo Eun Chan – pensé que te gustaba la idea.
-          ¡Es que me encanta! – dijo dando una palmada, se veía adorable – Dios como agradezco haber venido a Corea… - todos reímos a la vez. Al parecer a nuestro nuevo amigo le encantaba GD. Bueno, es bueno.
-          Pues ahora serás de nuestro pequeño grupo – sonrió Mi Ho.
-          ¿Pequeño? – dijo Eun Chan. Miró a lo lejos y saludó con un silbido a un profesor… era demasiado joven y en cuanto vio a Eun Chan su rostro se iluminó pero luego se puso nervioso y siguió de largo, como si no la hubiese oído. Qué extraños…
-          Vaya – rió Mi Ho – como si no te hubiese visto.
-          Últimamente está raro mi jefe – decía pensativa Eun Chan – no habla conmigo y se escabulle de mí cada vez que viene a trabajar – hizo un puchero.
-          Hyung – gritó Kim Hyun Joong a lo lejos, un tipo alto, moreno y de mirada atractiva pero algo agresiva se acercó. Saludó a todos y de paso yo también le saludé. Pero al instante se tensó al ver a mi lado. Justo a mi costado se encontraba la pequeña Shin Hye. Lee Min Ho se puso nervioso y Shin Hye también, él se despidió y se fue casi corriendo. Que extraños…
-          ¿Qué le pasa? – dijo Mi Ho. Hyung Joong se encogió de hombros.
-          Últimamente está raro también.
-          Vaya – dijo ésta. Conversamos sobre música y Philip estaba emocionadísimo, se parecía mucho a la adorable Park Shin Hye en personalidad. Era gracioso. Luego Mi Ho y Hyun Joong se pusieron a bromear pero una cosa llevó a la otra y terminaron pegándose. Que extraños…  Todo el grupo lo era. Sonreí.
-          ¡Mira! – gritó de pronto Eun Chan señalando a GD que venía hacia nuestra mesa con una sonrisa. – ¡G-Dragon! – Philip inmediatamente se giró con emoción en el rostro.
-          Hola – nos dedicó una enorme sonrisa, risueña, de vernos sentados juntos. Todos le saludamos y presentamos a Philip quien sonreía con los ojos llenos de adoración y admiración por su ídolo.
-          Soy Philip, mitad coreano y mitad neoyorkino – dijo éste.
-          Vaya, pues no parece que corra sangre asiática por tus venas – bromeaba GD, en realidad no tenía nada de coreano aquel chico, además dijo que de parte madre también llegaba sangre americana.
-          Lo sé – rió – solo el gusto por el k-pop.
-          ¿En serio? – dijo GD – y ¿nos conoces entonces?
-          Desde luego. Oh GD, you’re my idol. – dijo con brillo en los ojos.
-          Vaya – rió complacido – es genial. Ya conociste a mi gran amigo TOP entonces – dijo dándome una palmada en el hombro.
-          Oh desde luego que sí – dijo sonrojado – es genial asistir a este campus. Aunque es algo caro…
-          ¿Algo? Es repulsivamente caro – dijo Eun Chan y todos reímos.
La conversación se alargó y cada uno conversábamos de distintas cosas. Eun Chan le contaba a Shin Hye sobre su trabajo y lo raro que estaba su jefe. Mi Ho y Hyun Joong bromeaban, peleaban y sucesivamente, me alegraba ver a Mi Ho feliz después de que me había confesado que estaba enamorada de GD. Por otro lado, GD era acaparado por Philip y yo también entraba entre esos dos pues acababa de reconciliarme con GD… ¿reconciliar? Eso suena a parejas pff Acabábamos de “arreglar un malentendido”. Pasaron horas riendo junto a GD y Phillip. Se hizo tarde ya y yo tenía que ensayar porque en breve me iba a Japón a grabar un anuncio publicitario y a asistir a un programa como invitado. Me despedí de todos agradeciendo su compañía y marché a casa feliz de saber que GD estaba bien y con tan buenos amigos. Sin embargo había algo que no estaba bien ¿el qué? ¿GD? Aquello ya se había arreglado ¿verdad? Pero ver que se llevaba bien con Phillip… ¿era que sentía celos ahora que GD ya no se sentía tan cómodo conmigo? Después de lo ocurrido es normal que pase… pero parecía más cercano a Phillip. No lo creo, no hay nada más que pensar ¿no? De todas formas voy a ignorar este pensamiento, esto es demasiado ¡no!, no quiero pensar. Canté mentalmente mientras caminaba hacia donde aparqué mi coche, me encontré encima de éste una caja plateada muy bien adornada. Alguien debió dejarla sobre mi coche y, como no había demasiada gente ahora que era tarde, decidí echar un vistazo antes de dejarlo en un banco. Había galletitas de la suerte dentro ¿quién dejaría galletitas de la suerte? Extraje el papelito y me comí la galletita. Leí que en cursiva mi frase de la suerte decía: Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde. ¿Eing? ¿Fanático? No, no es que no quiera pensar, bueno sí, pero yo no tengo una mala opinión de los homosexuales… ¿idiota? No soy un idiota, no puedo pensar en ello porque… ¡no tiene ningún sentido! Y ¿cobarde? Para nada, todo ya estaba arreglado así que darle más vueltas al asunto era ridículo ¿por qué atolondrarme más? Dejé la caja encima de un banco y me fui a casa a practicar. ¡Cierto! Pff GD había llegado a mi mente por enésima vez,  mientras conducía iba pensando inconscientemente en él. Hoy había sido un buen día pero me olvidé de entregarle las pulseras que le había comprado… Bueno, mañana iré a recogerle también y allí se las daré.
Aparqué el coche delante de la casa de SeungRi, debía contarle algunas cosas aún. Toqué a su puerta.
-          ¡Hyung! – dijo en cuanto me vio.
-          SeungRi – dije en un saludo y me colé a su cocina, de repente tenía hambre y piqué algo de su nevera.
-          Sírvete lo que quieras – dijo irónico.
-          Ya lo sé. – dije sonriendo. – Hey! panda, has dejado de comprar los helados de chocolate.
-          Son los que más te gustan y los que más rápido se acaban de mi nevera así que decidí dejar de comprarlos – me dijo sonriendo.
-          Pff – cerré la nevera – hoy fui al campus de GD…
-          ¿A la uni? ¿le viste? – dijo con gran interés SeungRi acercándose a mí.
-          Sí – él no sabía nada sobre el beso de GD y yo, pero si sabía que era homosexual.
-          Y ¿Qué pasó? – dijo nervioso. – estoy preocupado.
-          Lo sé – dije cerrando su nevera con un pote de helado de vainilla en las manos, cogí una cuchara y me senté en su comedor. – está bien – dije mientras panda se sentó curioso frente a mí. – No te preocupes.
-          Quiero saber ¿Qué te ha dicho? ¿Está furioso? ¿Están en paz ahora? ¿Me perdona por contártelo? Es que no pude… - dijo con resignación en el rostro.
-          Sí, estamos en paz – dije comiendo helado – le va bien y me he enterado de que sus notas también van en aumento. Al final tendremos un licenciado entre nosotros, deberás tenerle más respeto…
-          Desde luego hyung – dijo ansioso – pero ¿no dijo nada de mí?
-          Creo que tenía cosas más importantes en las que pensar y tú no cabías en ellas…
-          Vaya – dijo aliviado, soltó un suspiró – me alegra. Me disculparé ahora que sé que no me odia – rió.
-          Tú prueba. – dije encogiéndome de hombros.
Hablamos un rato más y luego me fui para casa a ensayar mis guiones, SeungRi me había distraído mucho. Leía el guión y practicaba. Me fui a lavar los dientes después de la cena y frente al espejo me aclaraba la garganta y recitaba en voz alta las frases en japonés para el anuncio publicitario de un nuevo teléfono móvil de Samsung.
El guión era un poco… cursi, pero era para chicas después de todo y yo era una especie de novio perfecto en el anuncio. ¿Novio perfecto? Pff si supiesen como soy en realidad… puedo parecer atractivo y bastante agradable pero a veces soy callado y reservado. A algunas chicas les gusta eso pero al final, con las pocas que he probado, se terminaban aburriendo de mí. ¿Soy misterioso? ¿Intimidante? Eso decían algunas. El único que me tolera es GD. Sonreí, desde jóvenes que salíamos a conocer a chicas en pubs y discos, las conseguíamos rápidamente pero siempre se quedaban con el carisma de mi amigo, aunque éste no les hacía demasiado caso. Ahora sé por qué no le interesaban demasiado las chicas…
Me enjuagué la boca y me eché en la cama mirando la tele, un canal para ver vídeos musicales. Pasaban muchos de Big Bang. Miraba los mismos vídeos que había visto miles de veces, una y otra vez. Fantastic baby, monster, blue… en todos, ¡en todos se veía genial! No me extraña que a Philip le encante GD. Es muy atractivo, carismático, talentoso, inteligente, sincero, etc.  Podría estar enumerando sus cualidades toda la noche y no acabaría. Pero… ¿por qué pensaba ahora en GD? Sería que estoy muy feliz de saber que él no me ama de esa manera… Debería estar sonriendo abiertamente, cantando, saltando de alegría pero ¿por qué no lo hago? Es más, ahora mismo ya no sonrío. ¿Qué diablos me pasa? Apagué la televisión y me  tapé de inmediato con la sábana. Debía dormir.
A la mañana siguiente me fui a entrenar al gimnasio y por la tarde decidí pasarme por la uni otra vez. Debía regalarle a GD las pulseras que compré. Me paseé por las afueras del campus y esta vez bastante bien disfrazado contra fans histéricas. Como no salían entré al lugar lleno de cafeterías y fui a la favorita de ellos. Allí les encontré, me senté y éramos los mismos que ayer.
-          ¿Hola? – Eun Chan no me reconoció. Me quité las gafas de sol, bufanda y gorra. – hola – dijo sonriendo esta vez.
-          Hola – saludé a todos. Platicamos como ayer de nuevo y sentí que ya era hora de entregar el regalo. Pero cuando iba a hablar Philip lo hizo antes.
-          GD – dijo – tengo algo para ti – sonrió mientras sacaba de su bolsillo un sobre de regalo.
-          ¿Qué es? – dijo mi amigo ilusionado. Sabía que a él le encantaban los regalos, se transformaba en un niño pequeño.
-          Míralo – dijo el rubio dándoselo. Cuando GD lo abrió eran exactamente las mismas pulseras que yo guardaba en el bolsillo, idénticas. Había escogido las mismas que yo.
-          Vaya – dijo con los ojos brillando – me encantan, gracias. – Desde luego, yo sabía que esas le encantarían, eran de su estilo claramente. Además que conocía a la perfección sus gustos…
-          Lo sé – dijo el rubio – lo sé casi todo sobre ti y pensé que te encantarían. – Eso es… No, nadie conocía a GD mejor que yo.
-          ¿En serio? – dijo interesado – vaya, pues se ve que me conoces – rió. – es extraño que sea un hombre un fan tan fiel, pero me encanta. - Philip se sonrojó.
Esto no me gustaba y aquel niño americano me estaba empezando a caer mal… ¿De verdad sabía más de mi mejor amigo que yo? No. Además, parecía como si no solo le admirase sino que le gustase también. Bufé. Ni hablar, GD no puede… pero ¿por qué no? Él era homosexual, nada le impedía salir con un chico así, y encima tan atractivo.
-          ¡GD me gustas! – dijo Philip en un pequeño grito aguardando con los ojos cerrados la respuesta de mi amigo.

GD abrió ligeramente la boca sorprendido, todos se giraron a mirar a Philip, incluso Mi Ho quien tenía las manos aun sobre los cabellos de Hyun Joong después de haber estado bromeando con éste. Hubo un silencio enorme y yo me puse increíblemente tenso. Maldita sea… ¡como si estuviese celoso! Es mi amigo, está bien. Pero ahora aguardo su respuesta con miedo y nerviosismo, tanto o más que el rubio. Entonces todo estuvo claro. A mí me ¿gustaba? Tragué saliva, yo no soy de los que se engañan a sí mismos así que quise poner mis sentimientos en orden. Sentía celos. Pero nunca me había pasado esto y tal vez… tal vez no me he dado cuenta de que en realidad quien está enamorado de GD desde el principio he sido yo. 


NOTA: Sí TOP es así, sincero. Eso es algo admirable, a mi parecer, reconocer tan rápidamente que se es homosexual porque estás enamorado de una persona muy especial para ti debe ser realmente chocante. Ya vimos al Sr. Gong Yoo negar que está enamorado de Eun Chan (aunque esta sea secretamente una chica xD), pero bueno, estamos jugando aquí con personalidades muy distintas. Bueno, si esperaban algo más de Yaoi en este cap no sucede demasiado xDD pero prometo que en los siguientes habrá bastante. Supongo que a partir del siguiente capítulo (que es bastante sano) vendrán más besos. Con esto me despido, en el próximo la adorable Shin Hye y el malhumorado Min Ho que aun cree que esta es un fantasma xD Algo más de humor. Besos y bonita semana *-*


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